lunes, 4 de abril de 2016

LA EPOPEYA VILIPENDIADA: LOS REALISTAS HISPANOAMERICANOS (XXV)

Imagen de www.youtube.com

IQUICHA

Después de la traicionera batalla,
que Bolívar llamó de “Ayacucho”,
un rayo andino se yergue,
negándose a un oscuro futuro.

José Antonio Navala Huachaca,
no reconoce la usurpación,
y como buen caudillo indio,
se decide a pasar a la acción.

Acompañado por Nicolás Soregui,
llega a ostentar el generalato,
de una hueste indómita y aguerrida,
guarecida en los montes peruanos,

que baja con toda la furia del sol
y la reciedumbre del frío,
a la carga contra el extraño
republicano, enemigo.

No hay que soportar semejante
tiranía. El iquichano no está
hecho para ser humillado.
¡A la carga! ¡Adelante!

¡Que el Perú irredento
resiste desde Huanta!
¡Viva el Inca Católico!
¡Viva el general Huachaca!



Antonio Moreno Ruiz 




LA EPOPEYA VILIPENDIADA: LOS REALISTAS HISPANOAMER...
LA EPOPEYA VILIPENDIADA: LOS REALISTAS HISPANOAMER...

DEL ÁFRICA ESPAÑOLA (XXVI)

Imagen de www.abc.es


TIZZI-AZZA

Infierno de polvo y acero,
en Tizzi-Azza, en lo alto del Rif,
sitiado por las terribles hordas,
del todavía más terrible Abd-El-Krim,

quien fue formado por España,
para luego traicionarla con saña.

Legionarios y Regulares,
como hermanos de sangre luchan,
ante las cabilas de Beni-Ulix,
con fiereza muy ruda,

manteniendo la bandera
tan orgullosa como altanera.

En el envolvimiento de Annual
e Igueriben se derrocha
la majestad de una epopeya
ungida por una fe heroica;

comandada por la Iberia altiva
y africanos de fidelidad activa.

Hay notables caídos,
y el enemigo ni los cadáveres
quiere respetar, mas los guerreros
españoles protegen a sus grandes;

custodiándolos con bravura,
con importancia y premura.

Oh, flor y nata de un ejército
tan castigado como montaraz
y tenaz. Un ejército cuya punta
de lanza es el raudo mogataz.

¡Tizzi-Azza muestra su dureza,
pero en la rendición ni se piensa!

Y al final España reafirma
la justicia de su causa africana,
sobre las ruinas de una guerra cruenta,
un futuro esmerado labra.

¡Tizzi-Azza, signo de inmolación
y de resistencia y honor!

¡Viva la España africana!
¡Vivan los soldados abnegados!
¡Gloria a la Legión y los Regulares!
¡Honor a los eximios caídos patrios!


Y por encima de arteros intereses,
a defender nuestra tierra con creces.





Antonio Moreno Ruiz 




jueves, 24 de marzo de 2016

TODOS MIS PENSARES HABLAN DE AMOR



SONETO (VITA NUOVA, XIII 8-9)


Traducción: Manuel Fernández Espinosa


Todos mis pensares hablan de Amor
y entre ellos tienen tan gran variedad
que uno me avasalla a su potestad,
otro, loco, me razona sobre su valor,

otro esperando me reporta dulzor,
otro llorar me hace con lealtad,
y solo concuerdan en pedir piedad
con el corazón trémulo de pavor.

No sé yo el camino que emprenda
y quiero hablar, sin saber lo que diga;
y así me hallo sin amorosa enmienda.

Si quiero que el conjunto se entienda,
me conviene reclamar a mi enemiga,
Señora Piedad, para que me defienda.


SONETO ORIGINAL DE DANTE



Tutti li miei penser parlan d’Amore;
e hanno in lor sì gran varietate,
ch’altro mi fa voler sua potestate,
4
altro folle ragiona il suo valore,

altro sperando m’apporta dolzore,
altro pianger mi fa spesse fiate;
e sol s’accordano in cherer pietate,
8
tremando di paura che è nel core.

Ond’io non so da qual matera prenda;
e vorrei dire, e non so ch’io mi dica:
11
così mi trovo in amorosa erranza!

E se con tutti voi fare accordanza,
convenemi chiamar la mia nemica,
14
madonna la Pietà, che mi difenda.
[Vita Nuova XIII 8-9]

lunes, 21 de marzo de 2016

DICEN: "ESTÁ LEJANA, ASAZ DISTANTE"


Catedral-de-Córdoba



Manuel Fernández Espinosa


Sobre un poema arábigo-andalusí de Abu Muhammad Ali ibn Ahmad ibn Sa'ïd ibn Hazm (Córdoba, 994-Montíjar, 1064), autor de "El collar de la paloma".



Dicen: "Está lejana, asaz distante".
Mas da igual, que moramos
espaciados en un único instante:
ambos en la exacta hora con penumbra;
y el mismo sol al albor esperamos
ver con fulgor que alumbra.
¿Qué será "estar lejos" si ella, constante, 
una es con mis entrañas?
Es una larga jornada
la que dista entre personas extrañas;
pero una orden suprema ha sido dada:
la divina sapiencia
en su dictamen mandó que vivamos
sobre la faz del orbe,
y a veces a la vez a rezar vamos,
sin que la lejanía nos estorbe.

 
Traducción del árabe al castellano del poema original de Ibn Hazm de Córdoba, a cargo de Miguel José Hagerty. Publicado en "Ajimez. Antología de la lírica andalusí", Biblioteca de la Cultura Andaluza, Granada, 1985.
 
Alejada está dicen; pero no importa,
porque vivimos en el mismo Tiempo Ineludible.
El sol brilla por encima de ambos
cada día con el mismo resplandor.
 
¿Puede estar lejos si entre nosotros
sólo hay un viaje de larga jornada?
La sabiduría divina nos ha juntado en su creación.
Me basta esta cercanía. Más, no necesito.


jueves, 17 de marzo de 2016

ALLORA DE MORTE SENTIRAGGIO L'OMBRA




Traducción: Manuel Fernández Espinosa


En el tercer cielo yo soy transformado
en esta Señora, e ignoro quién fui yo antes,
por lo cual me siento a cada hora
cada vez más y más bienaventurado.
En Ella tomó forma mi entendimiento,
sus ojos la salud me han deparado
y en su presencia la virtud se nombra;
por lo que yo soy ella; y si de mí se aleja,
entonces de la muerte sentiré yo la sombra.


Francesco Stabili (Cecco d'Ascoli) nació en Ancarano, el año 1269 y muerto en Florencia el 16 de septiembre de 1327.


VERSOS ORIGINALES


I' son dal terzo celo trasformato
in questa donna, che non so chi foi,
per cui me sento onn'ora più beato.
De lei prese forma el meo intellecto,
mostrandome salute li occhi soi,
mirando la vertù del so conspecto,
donqua, io so ella; e se da me scombra,
allora de morte sentiraggio l'ombra.

viernes, 11 de marzo de 2016

AMOR POR QUIEN VERDAD TAN ALTO DISCIERNO

 
 
 
 
AMOR PER CUI TANTO'ALTO IL VER DISCERNO
 
Traducción del italiano al castellano:
Manuel Fernández Espinosa
 
 
 
Amor por quien verdad tan alto discierno,
que abre las puertas de negro diamante,
por los ojos entra mi numen, y por amante
nace, vive, se nutre y tiene eternal reino;
 
Discrimina todo en cielo, tierra e infierno;
en efigie a los ausentes los pone delante,
conjura fuerzas, y fieras amansa ponderante;
y con ardor llega hasta el tuétano tierno.
 
Por tanto, vil gente, a la verdad atiende,
pon oído a mi decir que no es embustero,
abre, si puedes, abre esos ojos de reniego.
 
El zagal cree aunque poco entiende
que el arrobo te muda, aun perecedero;     
y por ser el amor tuerto tú lo llamas ciego.
 
 
SONETO ORIGINAL DE GIORDANO BRUNO
 
 
Amor per cui tanto'alto il ver discerno,
ch'apre le porte di diamante nere,
per gli occhi entra il mio nume, e per vedere
nasce, vive, si nutre, ha regno eterno;
 
fa scorger quant'ha 'l ciel, terr', et inferno;
fa presenti d'absenti effiggie vere,
repiglia forze, e col trar dritto, fere;
e impiaga sempr'il cor, scuopre l'interno.
 
O dumque, volgo vile, al vero attendi,
porgi l'orecchio al mio dir non fallace,
apri, apri, se puoi, gli occhi, insano e bieco:
 
fanciullo il credi perché poco intendi,
perché ratto ti cangi ei par fugace,
per esser orbo tu lo chiami cieco.

martes, 1 de marzo de 2016

RECTIUS VIVES, LICINI

Árbol partido por el rayo. Foto: Mis pueblos

Traducción de Horacio: Manuel Fernández Espinosa


Más atinarás en la vida, Licinio,
No adentrándote siempre en alta mar,
Ni por temer con cautela la tormenta,
Arrimándote demasiado a la costa irregular.
Quien ama la áurea medianía,
Seguro se está sin la sordidez del añejado
Techo, y templado carece
Del suntuoso palacio envidiado.
Muchas más veces combaten los vientos al grande
Pino; y las altas torres se derrumban a tierra
Con mayor estrépito: y los rayos hieren
A los más encumbrados montes.


El pecho bien aparejado aguarda
En las adversidades el trocar de la suerte,

Como teme en la bonanza sus reveses.
Que Júpiter trae los repelentes
Inviernos y él mismo
los espanta. Si ahora pasas por un mal trance,

No pienses que en el porvenir será lo mismo que ahora.
Algunas veces Apolo despierta
Con la cítara a la callada Musa:

Que no siempre carga la flecha en su arco.
En los apuros muéstrate animoso,
y fuerte: tú mismo soplando muy favorable
el viento, cuerdamente recogerás
las hinchadas velas.